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Entrevista NNM: Nabucodonosor

Partamos desde cero. Su particular nombre podría ser una alusión al rey de Babilonia, pero él me aseguró que no. Cuesta pronunciarlo, pero no es una limitante para que Pablo Romero (26), alias Nabucodonosor, sea considerado más que un DJ de proyección. Con una buena onda a la vena y una visión analítica bastante particular, tuvimos la oportunidad de conversar con este joven de Conce en la previa de Fauna Primavera, donde es uno de los invitados de la armada nacional que dirá presente.

Sin rodeos, hablamos de música electrónica de región, dinámicas y algoritmos sonoros, en qué anda su sello discográfico y un par de cosillas más para tirar sobre la mesa. El cabro tiene más que futuro, apunta de meticulosidad, una buena cuota de altruismo y al parecer una resuelta ecuación matemática. Aquí va.

Patricio Guzmán: Vaya nombre…

Nabucodonosor: Desde siempre he tenido una fijación estética y visual con las palabras, con la silueta de cada una de ellas, más como un logo corporativo que con la etimología. Lo escuché cuando chico en el colegio y me pareció atractiva por cómo se veía.

Tema resuelto. Vamos a la música: al escucharte, podríamos decir que te vas por el deep house experimental, más que por uno tradicional y purista, ¿cómo lo ves tú?

En este momento me siento bien alejado de los géneros. Amo vivir en la era del collage, donde todo se está mezclando a cada rato, y los purismos sólo van sumándose como anécdotas para armar el mapa completo de lo que es el desarrollo evolutivo de la música.

Por lo mismo, ¿qué has encontrado con Nabucodonosor?

Un constructo de trabajo súper intuitivo y de improvisación, que creo que da mucho sentido al resultado aleatorio y vivo de la música que está saliendo. He dejado de proponerme o predisponerme a cosas al momento de crear. Sólo me tomo todas las horas del mundo para diseñar un sonido, buscar un paisaje y, a partir de eso, generar el movimiento aleatorio. Ojalá que escape de mi capacidad de entenderlo.

¿Y cómo lo catalogarías?

Simplemente lo llamaría música experimental.

¿Sientes qué eres parte de una camada de nuevos DJs nacionales que propone algo diferente, mayormente profesionalizado y que viene de la generación Internet?

Parto de atrás hacia adelante. ¡Sí! Creo que aquí Internet juega un rol esencial en cómo la música se ha desarrollado entre nosotros en los últimos seis o siete años. Desde la información a la que nos expone constantemente, hasta la conexión que nace entre mucha gente haciendo lo mismo en cualquier parte del mundo.

¿Y tú?

Me considero parte de un grupo de gente que busca desde hace tiempo entender los contextos en que la música se va desenvolviendo, y trato de darle una vuelta más allá de la lógica con harta honestidad y seriedad.

¿Pero qué significa, concretamente?

Que, dentro de la nueva música nacional, existe una identidad en movimiento, que responde mucho a cómo se dan las cosas viviendo hoy en Chile.

Hay cierta proliferación de músicos de región importante, que no solo están ligados al rock o al pop como ha sido la constante, ¿qué opinas con respecto a la electrónica en este sentido?

El modo de vida que existe en Santiago o en cualquier capital, versus el resto de las ciudades, es abismantemente distinto y todos estos procesos están repercutiendo constantemente en la manera en que la gente se relaciona con sus ciudades. Hay mucha gente que venía hace años haciendo música electrónica en la intimidad de sus piezas o estudios, pero el contexto ha despertado el interés en experimentar. Creo que se ha insertado en el contexto de sociedad de una manera en que, al menos para la gente de mi generación, no habíamos visto antes.

O sea, ¿despertó un animal qué tiene mucho que dar?

Obviamente. Con el pasar del tiempo y la superación lenta de muchos paradigmas y prejuicios debería asumirse como una nueva etapa de relación entre el desarrollo de la sociedad y su reflejo en la música, más que la música electrónica como un boom alejado de ese desarrollo “natural”.

El medio electrónico es competitivo, sin duda. ¿Crees que pueda existir cierta animosidad entre colegas de región con los de la capital? ¿Te ha pasado algo en particular?

Más que “el medio electrónico”, es el sistema de trabajo que nos imponen desde el colegio y que le enseñaron a nuestros padres y abuelos. Tengo la suerte de pertenecer a un grupo de gente donde la búsqueda y el desglose analítico de las cosas son más importantes que el reconocimiento. Esto se convierte en la identidad de lo que uno hace, por lo que realmente no siento ser parte de un ambiente de competitividad.

Pero…

Claramente es un terreno que cada uno es libre de atraer o alejar. Yo en realidad no pienso en eso. La competencia es con uno mismo y no se gana ni se pierde, sólo se juega o no.

Como penquista, ¿qué vienen a entregar los músicos de otras ciudades a la escena electrónica en general?

Una lectura periférica y un lenguaje creativo que jamás podrían ser entendidos desde la vida en la capital. Absolutamente nada más. De igual forma como un músico de la capital puede entregar una visión desconocida a alguien de región, que sólo una gran ciudad genera. No hay magia, no hay mística; es matemática.

¿En qué te ha ayudado ser parte de bandas indie rock (Filipina Bitch y Julia Smith) que se han ganado su espacio haciendo buena música?

Me ha ayudado a entender todas las dinámicas de trabajo que se pueden dar en la música. Dentro del contexto de banda lo más valioso que uno tiene es aprender a que tus ideas se descarten, a que muten con las ideas de los demás, a trabajar en pro de la música y no de tu música; a abandonar la ceguera de lo que “yo quiero hacer” y entrar en una acción reflexiva de entender qué es lo mejor para la música en ese momento.

¿En qué está Discos Cetáceos por estos días? ¿Qué planes tiene?

El 8 y 9 de diciembre celebramos cinco años de vida con un festival de dos jornadas en Concepción. Habrá música e intercambio de información con un gran número de productores y DJs nacionales mostrando su trabajo. Habrá espacio para muchos productores regionales que no muestran muy a menudo su música en vivo. Fuera de esto, hay nuevos lanzamientos; desde proyectos que ven la luz por primera vez, hasta una nueva compilación anual.

Le pregunté a tu amiga Kamila Govorcin lo mismo: ¿esperabas esta invitación a Fauna Primavera? ¿Cómo la tomaste?

La verdad no lo esperaba. Un día venía llegando a mi casa bien agotado de un fin de semana extenso, reviso mi correo y me pillo con la invitación. Me devolvió una suerte de concentración en lo que quería hacer, lo que hasta hace un rato no tenía muy claro. Fue divertido pensar en la instancia y darle vueltas a cómo abordarlo. Musicalmente, me suele servir como pauta para comenzar a leer las nuevas rutas que se van dando en la música que trabajo. En general este tipo de fechas de mayor exposición me vienen bien, principalmente porque son una señal de que el proyecto está activo fuera de mi mente.

¿Qué podemos esperar de tu show?

Ritmos quebrados, caos y filosofía de dormitorio. El live se llama Campos Abiertos y retrata esta lógica de buscar humanizar los algoritmos, jugar con las consecuencias aleatorias del movimiento e intentar encaminar la música sin imponerme mucho al curso natural de su comportamiento.

Suena bien… raro

La idea es ayudar frecuencialmente a que exista una linda proyección en el espacio de lo que entiendo y describo como un lenguaje de órbitas.

¿Y en qué andarás después del festival?

Tocando como siempre. Dedicándome a indagar materiales en todos los tiempos que tenga, colaborar con más gente que esté haciendo cosas y publicar un par de proyectos de investigación en los cuales estoy trabajando.